miércoles, 6 de diciembre de 2017

Cucú

Estoy muy «ida» del mundo virtual... Y es que ando plenamente entregada a reconectar con la gente de carne y hueso, esa que se puede tocar y hasta espachurrar a abrazotes.

Muchos abrazos y mucha gente real hubo en el Sewing Camp 2, que se celebró en octubre... Fue una pasada de chulo y, aunque no me pilló en mi mejor momento, me alegré muchísimo de ir. Lo dije cuando nos presentamos en la primera cena y lo vuelvo a decir: para mí fue un fin de semana tremendamente terapéutico a muchos niveles. Gracias, chicas. Sois enormes.

Y bueno, cosí poco, pero cosí. Os parecerá una tontería de costura y lo mismo estáis ya hartos y hartas de ver delantales de costuras de estos, pero para mí ha sido un auténtico triunfo costuril que costó varios descosidos (autoimpuestos, que sé que alguna lo está pensando) y también alguna que otra lágrima.



Mucho blablá y poca foto, diréis. Tenéis razón. Así me ha salido... No pensaba escribir tanto. XD



Gracias a Modistilla de Pacotilla por el fantástico patrón, a #latiendadelgato por la cremallera, la cinta, la hebilla (que no se ve) y los topes pro (que tampoco se ven), a Hilos y más por la etiqueta molona, a Snapclic por los snaps, a uVe Original por las fotos... ¡Mujeres maravillosas y valientes todas!



Otra cosa que me hace mucha ilusión es participar por primera vez en el MiMi del club de las malascostureras. ¡Yupi! Echo de menos el buen rollo bloguero. Invertir tiempo adicional cada día delante de la pantalla no lo echo de menos. No se puede tener todo, dicen.

Tímidamente, van volviendo las ganas de coser, y las de publicar, pero estoy en fase Yatengobastantesobligaciones y LaculpabilidadalWC, así que lo mismo publico otra vez mañana que dentro de un año, a saber. ¡Nos vemos por las redes!